Este cereal tiene múltiples aplicaciones medicinales. Entre ellas destaca su función como antidiarreico. El arroz hervido ya se empleaba antiguamente para detener la diarrea.
Tiene un elevado contenido en almidón, que mezclado con agua, tiene propiedades demulcentes que ayudan a proteger piel y mucosas. Esta propiedad lo hace muy útil para combatir la gastritis y el dolor de estómago.

Igualmente ayuda en la eliminación de edemas, que son acumulaciones serosas en los tobillos, en el cuello o en las extremidades.
Además, al eliminar el exceso de agua, disminuye la presión arterial, y los riñones no tienen que trabajar tanto. Así se pueden prevenir ciertas enfermedades renales.
El arroz libera glucosa moderadamente y de manera contante, permitiendo la estabilización de los niveles de azúcar en sangre, lo cual hace que sea muy útil para los diabéticos.

La fécula de arroz triturada sirve como antiinflamatorio y astringente, por lo que ayuda a absorber la humedad, disminuir el prurito y la inflamación en casos de dermatitis propiciada por el uso de pañal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario