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jueves, 7 de noviembre de 2013

La carqueja

Se conoce como carqueja, nombre popular, a la Baccharis trimera, un arbusto silvestre presente en la mayoría de las selvas amazónicas de Sudamérica aunque ya está difundida por todo el mundo. Tiene sabor amargo y la planta se aprovecha en su totalidad. En las selvas tropicales, los pueblos indígenas, la han utilizado como diurético y para curar enfermedades digestivas y hepáticas. La carqueja es tan conocida en países como Brasil que aparece en la mayoría de sus farmacopeas.


Los componentes más importantes de la carqueja son los flavonoides, terpenoides y cafeoilquínicos. Estos últimos los ácidos cafeoilquínicos están considerados como los responsables de las actividades digestivas y hepatoprotectoras en algunas plantas medicinales. También encontramos lignanos, pectinas y aceite esencial carquejol.




Propiedades:
Cada día la carqueja es más valorada, posee muchas propiedades curativas, es diurética, antiséptica, antiinflamatoria y antibacteriana. Es un buen desintoxicante del hígado.

Forma comercial

  • Es hematopreotectora ya que los flavonoides captan radicales libres impidiendo así la perioxidación de los hepatocitos, mejorando así su función y protegiéndolos. Es recomendable en enfermedades como la esteanosis hepática y cirrosis.
  • Es depurativa a nivel de sangre debido a la acción conjunta de sus principios activos. Beneficia, por este motivo, al hígado, vesícula biliar y páncreas. Los flavonoides ejercen una acción colerética y colagoga, aumentando la producción y fluidificación de la bilis, y por ello evita la litiasis biliar.
  • Contribuye a la depuración y función renal, ideal para diabéticos, pacientes con colesterol alto o triglicéridos altos.

  • Es un potente tónico estomacal, y actúa como antiácida y antiulcerosa. Inhibe la secreción gástrica y previene la formación de úlceras por estrés y alcohol. Tiene propiedades eupèticas, favorece así la digestión, y carnitivas, que ayuda a ayuda a expulsar gases. Se recomienda en reflujo gástrico o digestiones pesadas. Actúa como depurativo para las urticarias.
  • Previene infecciones en el estómago y en el intestino y actúa como antibacteriano frente a S. aureur o E.coli.

No debe tomarse en caso de embarazo o lactancia y también está contraindicado en pacientes con la tensión baja, ya que provoca efectos hipotensivos.





miércoles, 23 de octubre de 2013

El diente de león

El diente de león es una planta perenne, que comúnmente nace en el norte de Europa y aparece en caminos, pastos secos o cultivados y en campos de hierva. Su composición presenta diferentes distintos activos como: hidratos de carbono, proteínas, minerales (potasio) vitaminas (vitamina B, ácido fólico, vitamina C y betacarotenos), aceites esenciales y principios amargos.


Las raíces, las hojas y las flores del diente de león son utilizadas en la cocina para preparar diversos platos de comida. Las hojas secas y las raíces son utilizadas también para uso medicinal y sus propiedades son conocidas desde la antigüedad.

En pacientes con cirrosis o con hepatitis, actúa eliminando las toxinas gracias a sus propiedades depurativas. Mientras que en pacientes con anemia, también sigue siendo un gran remedio por su aporte de hierro y ácido fólico.

Al contener una alta cantidad de potasio, actúa como un diurético, aumentando la cantidad de orina que excretamos por lo que es muy útil para combatir la obesidad o la retención de líquidos.

Esta planta cuando se consume combinada con frutas o verduras, ayuda a hacer bien la digestión y las sustancias amargas que contienen estimulan el funcionamiento de los órganos digestivos, por lo que también está indicada en pacientes con anorexia.

Ayuda a combatir el estreñimiento, debido a sus características medicinales y a su contenido en fibra, ayuda a favorecer el tránsito intestinal.


Preparación de la infusión de diente de león
  • Se cocerán 100 gr de raíz de diente de león en un litro y medio de agua.
  • Se tomarán tres tazas de esta infusión al día.

El diente de león también se puede aplicar de forma tópica, de manera que sobre la piel ayuda a cicatrizar las heridas y además, tiene propiedades calmantes y relajantes de problemas circulatorios sobre las varices y hemorroides.

Hay que tener cuidado con su consumo, ya que altas cantidades puede ser dañina para nuestro cuerpo y causar malestar. No es recomendable para personas que padezcan graves enfermedades renales, por su poder diurético.

Esta planta normalmente se encuentra en estado salvaje, sin embargo hoy en día se está empezando a cultivar y a comercializar. También podemos encontrar en las herboristerías o tiendas dietéticas zumos de esta planta.